El escenario global de incertidumbre y urgencia climática experimentado en 2022 ha determinado la evolución de la fotovoltaica. Acelerar la penetración de las renovables para garantizar el cumplimiento de los compromisos medioambientales y serenar la preocupación de los estados por alcanzar una independencia energética que les permita sortear las fluctuaciones del mercado se ha convertido en una prioridad. En este contexto, GRS ha superado los distintos retos que se le han presentado para mantener su crecimiento y completar un año muy positivo. Un 2022 en el que su principal hito ha sido afianzarse como principal EPC (engineering, procurement and construction, por sus siglas en inglés) solar en Australia, pero también consolidar una sólida presencia en mercados clave como España o Reino Unido.
Con el refuerzo del resto de las empresas de Grupo Gransolar en la mayor parte de sus proyectos ‘llave en mano’ y con la colaboración de socios de primer nivel, como Lightsource bp, X-ELIO o Fotowatio Renewable Ventures (FRV), GRS ha dado un enorme salto en Australia. Las firmas de las grandes plantas de Wellington North (425 MW), Walla Walla (300 MW) y Wunghnu (90 MW), la empresa alcanza ya los 13 proyectos en la zona y acumula un pipeline cercano a los 2 GW.
Además de estos tres nuevos contratos de plantas fotovoltaicas que se construirán a lo largo de 2023, este año se ha celebrado la conexión de Blue Grass (200 MW) y Hillston Solar Farm (120 MW), que consiguió el hito de alcanzar su máximo rendimiento solo tres meses después de su puesta en marcha.
A su liderazgo como constructor líder en Australia, GRS ha sumado un nuevo reto con el proyecto híbrido de Longwarry. En su primer desarrollo propio como compañía EPC de almacenamiento (5 MW/7,5 MWh), un perfecto ejemplo del excelente engranaje entre las distintas empresas del grupo, ha contado con las baterías de E22 para regular la red eléctrica en la zona. «Estos ambiciosos proyectos de almacenamiento permiten la transición a las energías verdes asegurando el suministro de energía, pero también ayudan a corregir los desequilibrios de la red y a regular los precios de la electricidad», comentó sobre Longwarry Carlos López, director general para Australia del grupo.
Presencia en Europa y Latinoamérica
Con el foco puesto en Australia, GRS ha mantenido su actividad en otras áreas de interés, como Reino Unido o España. La apuesta de las administraciones británicas por las renovables, con políticas y un relieve favorables, abre un interesante mercado en el sector energético. Por ello, Gransolar no ha querido dejar pasar la ocasión de ampliar su negocio en la zona y, con el objetivo de estrechar las relaciones con sus clientes y de facilitar la prospección de posibles nuevos colaboradores, ha inaugurado una sede comercial en Londres para gestionar la actividad de GRS y E22. La inauguración de esta oficina coincidió con la finalización de Larks Green (70 MW), la primera planta fotovoltaica con la firma de la constructora del grupo completada en Reino Unido.
Por otra parte, GRS ha realizado en Chile su 13º proyecto en Latinoamérica con la planta solar de Elena, un proyecto de 540 MW que se ajusta al ambicioso reto de descarbonización propuesto por el Gobierno chileno para 2050. En este caso, la compañía española ha alcanzado un acuerdo con Grupo Ibereólicas-Repsol para acometer la primera fase del proyecto, que asciende a 67,5 MW.
La explosión de energía fotovoltaica que está experimentando España no ha pasado desapercibida para GRS, que sumará a su pipeline una planta de 121 MW en Carmonitas (Badajoz) en los próximos meses. Muy cerca de allí, en Portugal, la instalación solar de Insúa (48,5 MW) se encuentra ya a pleno rendimiento desde el primer trimestre del año.
Con estas cifras, la compañía de Gransolar afronta un 2023 muy optimista, en el que espera afianzar su posición como constructor de grandes plantas gracias a los buenos resultados que le respaldan en todo el mundo.