La energía solar empieza a asumir el protagonismo que merece en la revolución energética. La concienciación medioambiental y las circunstancias geopolíticas han obligado a acelerar un proceso que, para ser exitoso, pasa por la sostenibilidad y el respeto a cualquier actividad que se desarrolle en el ámbito rural. Sin estas premisas, la transición energética está condenada a fracasar. Bajo estas premisas ha nacido y crecido el concepto de ‘agrovoltaica’, que apela a la simbiosis entre las actividades tradicionales del sector primario (agricultura y ganadería) y las instalaciones fotovoltaicas, que incluye el fenómeno que hoy nos ocupa, el pastoreo solar.
Todas las empresas del sector fotovoltaico especializadas en construir granjas solares han adquirido con los años el conocimiento para ser cada vez más respetuosas con el hábitat existente allí donde van a operar. El objetivo es perturbar lo menos posible la existencia de los animales y plantas autóctonos y convertir los módulos y estructuras solares en un elemento más del entorno natural.
Contemplado desde esta perspectiva medioambiental, se ha descubierto que esta convivencia puede ser ventajosa tanto para los empresarios ganaderos como para los agentes del sector energético, que comparten el interés por cuidar el terreno en el que van a trabajar. Y aquí es donde entran en juego otras especies.
¿Por qué es tan habitual ver imágenes de rebaños de ovejas bajo el cobijo de paneles fotovoltaicos? La respuesta es muy sencilla: la actividad de pastoreo puede realizarse en el mismo espacio ocupado por una planta solar, diversificando así la actividad en ese territorio. Es lo que se conoce como pastoreo solar, es decir, la coexistencia en un mismo espacio de la actividad energética y de especies que, con su propia actividad, contribuyen al mantenimiento de los elementos de dicha planta. Sorprendente, ¿verdad?
Lo cierto es que estos animales pueden moverse libremente entre y bajo los módulos y, gracias a sus hábitos alimenticios, frenan el exceso de vegetación y evitan el uso de sustancias químicas o de otros tratamientos agresivos con el medio ambiente para eliminarla. De este modo se cumple un doble objetivo, ecológico y económico.
Ventajas del pastoreo solar
Para comprender por qué el pastoreo solar comienza a ser una práctica cada vez más extendida (en Estados Unidos existe incluso una Asociación Americana de Pastoreo Solar (ASGA), sin ánimo de lucro), es necesario detenerse a analizar todas sus ventajas, tanto para los propietarios de tierras con uso ganadero como a los posibles inversores interesados en participar en el impulso de las energías renovables.
- Máxima rentabilidad. Como comentábamos anteriormente, el pastoreo solar permite un doble uso que tienen características muy concretas y propicias para las instalaciones fotovoltaicas. Los terrenos con uso ganadero son lugares habitualmente muy soleados, con luz directa por la ausencia de obstáculos arquitectónicos y cercanos a un punto de conexión.
- Ahorro en operación y mantenimiento (O&M). Las plantas solares se construyen en espacios naturales en los que se realizan las mínimas modificaciones posibles. Por eso, la vegetación crece libremente y, en muchas ocasiones, puede llegar a producir ‘puntos calientes’ por contacto directo de las plantas con los módulos que amenazan la producción. Y aquí es donde las ovejas, como ‘desbrozadores’ naturales, juegan un importante papel mientras se alimentan.
- Espacios ‘oveja friendly’. Los paneles fotovoltaicos forman un excelente refugio en medio de la naturaleza que permite a los animales de pastoreo protegerse a la sombra o ante inclemencias meteorológicas y permanecer más horas a la intemperie, incluso en las épocas más calurosas.
- Ingresos estables y diversificados. Los ganaderos pueden obtener un doble beneficio del espacio durante la vida útil de la planta al sumar a su uso tradicional un alquiler o compensación.
- Contratos de larga duración. Al permitir dos actividades paralelas, el pastoreo solar es un aliciente para propiciar acuerdos más largos con los propietarios, lo que supone una ventaja para los desarrolladores de proyectos fotovoltaicos.
- Solución sostenible y respetuosa con el medioambiente. Consigue el objetivo de minimizar el impacto en el medio rural.
Las numerosas ventajas del pastoreo solar o solar grazing no han pasado desapercibidas para las compañías fotovoltaicas responsables de proyectos de desarrollo y concienciadas con la necesidad de preservar el medio ambiente. Mediante estos proyectos, se consigue poner en marcha instalaciones solares de distintos tamaños mediante una fórmula habitual en el mundo rural. Consiste en que la empresa adquiere o alquila a su propietario el terreno, construye la planta solar y transfiere después la gestión de la electricidad a un distribuidor de energía. Así, durante la vida útil de la planta, existe la posibilidad de llegar a un acuerdo para que el propietario continúe desarrollando otra actividad paralela como, por ejemplo, el pastoreo solar.