Rose Thenjiwe Masoka, la primera mujer en convertirse en responsable de planta en Gransolar, comparte su trayectoria, los desafíos que superó y su visión sobre el futuro de la energía renovable.
Rose, ¿podrías contarnos un poco sobre ti y tu trayectoria?
Nací en Bothaville, en la provincia del Estado Libre, y actualmente trabajo como responsable de planta en la planta fotovoltaica Lesedi, ubicada en Northern Cape. Me uní a Gransolar el 13 de febrero de 2013 como técnica de laboratorio durante la primera fase del proyecto Lesedi y Letsatsi.
Estudié ingeniería eléctrica y completé mi diploma en 2017, gracias a la formación práctica ofrecida por Ingenia Solar Energy, parte de Gransolar. Comencé como becaria, adquirí experiencia práctica y pasé de ser asistente de laboratorio a trabajadora de campo tras finalizar la primera fase.
El trabajo de campo se alineó perfectamente con mis estudios y me abrió puertas para avanzar en mi carrera. Fui promocionada a líder de equipo, lo que me ayudó a desarrollar habilidades de liderazgo y resolución de problemas. Trabajar en un entorno dominado por hombres fue un desafío, pero me enseñó a ser paciente y adaptable, además de inspirarme a mentorizar a otras mujeres que entran en la industria.
Como la primera mujer responsable de planta en Gransolar, ¿en qué consiste tu rol actual?
Mi rol va más allá de las operaciones diarias. Lidero iniciativas de producción, seguridad, calidad y eficiencia, fomentando la colaboración y la responsabilidad, además de implementar prácticas sostenibles para fortalecer el desempeño de la planta. También me centro en el desarrollo del talento y represento a la planta dentro de la empresa y la comunidad.
Ser la primera mujer responsable de planta es un hito personal y un paso significativo para la representación de género en una industria tradicionalmente liderada por hombres. Demuestra que las mujeres pueden sobresalir en roles de liderazgo operativo y técnico, inspirando a las generaciones futuras.
¿Qué te inspira en tu trabajo?
El impacto de la energía renovable en la creación de un futuro sostenible me inspira. Saber que mi trabajo contribuye a reducir emisiones y a promover energía limpia me motiva cada día.
¿Cuáles son tus esperanzas y metas para el futuro?
Mi objetivo es ampliar mi experiencia técnica, asumir más responsabilidades operativas y seguir contribuyendo al crecimiento e innovación del sector de la energía renovable.
¿Tienes algún mensaje para otras mujeres o profesionales que ingresen a la industria?
Animo a más mujeres a entrar y crecer en el sector energético. Está lleno de oportunidades, y las mujeres tienen mucho que aportar.