Como EPCista con presencia internacional, una de las actividades más importantes del equipo de operación y mantenimiento es lo conocido como Revamping o sustitución de los equipos existentes, principalmente inversores y módulos, aunque también puede afectar a otros equipos como los de monitorización, comunicación o sistemas de vigilancia y estaciones meteorológicas.
Pueden darse las casuísticas de equipos que han quedado obsoletos, sin repuesto o sin capacidad de reparación; de equipos que han llegado al final de su vida útil; o de los cuales la reparación es más costosa que la integración de un equipo nuevo. Como sucede en el caso de los inversores, existe una gran variedad de equipos a un precio muy competitivo, siendo más económico la compra de nuevos equipos que la reparación de los antiguos.
En la mayoría de las ocasiones, el revamping está limitado a acciones correctivas, es decir, a emplearse cuando se producen averías o fallos en los equipos instalados. Con el revamping conseguimos:
- La sustitución de esos equipos.
- La mejora de las instalaciones, ya que los nuevos equipos instalados suelen tener un mayor rendimiento y eficiencia, mejor disponibilidad, además de una mejor monitorización y control de las instalaciones.
Es fundamental que, con el revamping, se mantenga la misma potencia autorizada por los distintos organismos en el inicio de la planta fotovoltaica. En el caso de los módulos, al ser las nuevas unidades de mayor potencia, la solución pasa por reestructurar los strings para adecuar dichos módulos a los anteriores, de manera que se disminuya su cantidad para no superar la potencia original.
En definitiva, el revamping es una actuación, no solo necesaria, sino que en muchos casos imprescindible para mantener los índices de rendimiento y productividad contratados mientras se asegura su vida útil estimada.